Jueves 3 de abril de 2025.- Una nueva investigación periodística de Fundación Terram reveló que durante el periodo 2013-2024 la empresa salmonera Australis Seafoods, perteneciente al grupo Joyvio, sobreprodujo 135.972 toneladas de salmones en 92 ciclos productivos, obteniendo ganancias estimadas entre $230 y $345 millones de dólares. Según el reporte, este exceso de producción generado en 46 centros de cultivo representa cerca de una cuarta parte de las exportaciones totales de la compañía durante la última década, realizadas ilícitamente, afectando el fondo marino sobre bienes nacionales de uso público, como es el mar, y, en su mayoría, dentro de áreas protegidas.
La sobreproducción es una infracción que ocurre cuando un centro de cultivo produce una cantidad de salmones mayor al límite establecido en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), lo que se traduce en una mayor cantidad de materia orgánica que ingresa al fondo marino por sobre el umbral evaluado ambientalmente, ya que aumentan las fecas y el alimento no ingerido, entre otras fuentes de contaminación, poniendo en riesgo la salud del ecosistema.
La investigación consistió en revisar todo el historial productivo de los centros de cultivo de Australis desde el año 2012 hasta 2023, para luego cruzar con el análisis de los expedientes de 40 procedimientos sancionatorios que tiene actualmente la empresa en la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA). Junto a ello, se estimaron las ganancias obtenidas en base a la metodología que establece la SMA, considerando dos escenarios de costos operaciones, y tomando en cuenta el precio promedio de venta del salmón al momento de la cosecha.
Según Maximiliano Bazán, investigador de Fundación Terram, "se identificó, por un lado, que 30 de las 92 infracciones nunca fueron sancionadas y se encuentran prescritas, lo cual demuestra la debilidad institucional a la hora de fiscalizar y sancionar. Pero además que, de las 62 sobreproducciones con proceso de sanción, al menos 29 de ellas corresponden a 22 centros de cultivo que podrían quedar libres de sanciones a cambio de compensar sus excesos en ciclos productivos futuros, eludiendo la clausura del recinto, la pérdida del permiso ambiental o una multa de hasta $4 millones de dólares, aun cuando en gran parte de los centros las ganancias obtenidas fueron mayores".
Luego añadió: "en base a casos como éstos, cabe preguntarse si el diseño actual que tiene la institucionalidad ambiental en Chile no termina acaso incentivando este tipo de incumplimientos, toda vez que los beneficios obtenidos pueden ser mayores a los costos que arriesgan las empresas, incluso cuando la ilegalidad es detectada y sancionada, algo que no ha formado parte de la discusión de la reforma a la SMA que actualmente tramita el Congreso".
Impactos ambientales
La sobreproducción también genera impactos ambientales importantes. De acuerdo con la información levantada al inicio de la cosecha de estos 92 ciclos productivos con sobreproducción, tal como exige la normativa vigente, se constató que en 41 oportunidades los niveles de oxígeno disminuyeron por debajo de los mínimos normativos (45% del total), a tal punto que pusieron en riesgo la biodiversidad.
Esto es particularmente relevante si se tiene en cuenta que, de los 46 centros de cultivo involucrados, 35 se ubican dentro de áreas protegidas: 16 en la Reserva Nacional Las Guaitecas y 19 en la Reserva Nacional Kawésqar, emplazados en las regiones de Aysén y Magallanes, respectivamente.
Estos antecedentes salen a la luz en medio del conflicto judicial que mantienen los nuevos y antiguos dueños de la salmonera, en la que el grupo Joyvio acusa a Isidoro Quiroga de haberle estafado al vender Australis en $921 millones en el año 2019, precio que habría sido inflado por una capacidad productiva basada en una política sistemática de incumplimientos ambientales.